«Mientras no se retire la reforma, no hay que negociar con el Gobierno»

Fidel Manrique, actual secretario de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), responde a las preguntas de las lectoras y lectores del periódico Diagonal.

Desde julio de 2007, Manrique es secretario general de la ya centenaria Confederación Nacional del Trabajo. La organización anarcosindicalista se ha sumado a la convocatoria de huelga general para el 29 de septiembre, remarcando su necesario carácter de inicio de un ciclo de movilizaciones y criticando la forma en que los sindicatos mayoritarios han gestionado el proceso.

Guagnay: Simpatizo con CNT, pero todavía me pregunto por qué un sindicato con tanto peso antaño hoy tiene tan escasa repercusión. ¿Por qué la CNT no se centra en recuperar el espacio sindical que le corresponde? En estos tiempos tan oscuros que corren ¿no creen ustedes que es el momento de plantearse una unión con otros sindicatos como CGT o Solidaridad Obrera y trazar una anarcosindical más amplia y fuerte?

Fidel Manrique: Tras la reorganización al finalizar la Dictadura, la CNT creció como la espuma, llegando a tener una fuerza numérica importante. No obstante, casi con la misma rapidez se debilitó, por toda una serie de razones muy largas de exponer aquí. La CNT, pese a ello, no ha dejado nunca de intentar recuperar el lugar que la corresponde, aunque el conseguirlo no depende sólo de nuestra voluntad, obviamente.

Respecto a una hipotética fusión con CGT y Solidaridad Obrera, tengo que decir lo siguiente:

1) CNT sigue donde estaba. Fue la actual CGT la que –con su escisión en el V Congreso- decidió seguir otros derroteros. Y Solidaridad Obrera –como sin duda sabes- es, a su vez, una escisión de la CGT.

2)Tanto CGT como SO participan en las elecciones sindicales, reiteradamente rechazadas por la CNT, pues supone delegar en otros el poder de decisión que sólo a cada uno de nosotros corresponde, lo cual es incompatible con el anarcosindicalismo.

Markus M.: Mi pregunta es doble, desde CNT llevamos años pidiendo que se acabe con las subvenciones a los sindicatos, desde la secretaria general o desde la totalidad de CNT se ha llegado a plantear que podríamos hacerlo con una campaña donde se recojan millones de firmas, ya sea en la calle, con firmas electrónicas en internet o con firmas no validadas pero sí que ejercen gran presión como en las campañas de Amnistía internacional. ¿Vamos a hacer algo más que quejarnos o directamente vamos a intentar contar con la ayuda de millones de personas para quitarles las subvenciones que se podrían destinar a una renta básica para todos los ciudadanos?

F. M.: Sinceramente, no sé si a otros compañeros, pero a este Secretario General no se le había ocurrido esa posibilidad. No parece mala idea, ni mucho menos. Habrá que pensar en ello.

Julián: Llevo en la CNT 16 años. A tenor de toda la militancia y de la trayectoria histórica de la organización se ha constatado de forma fehaciente que el anarcosindicalismo ha realizado correctamente los análisis. La Historia nos da la razón en muchos puntos. Sin embargo, nuestro avance como organización sindical entre los trabajadores no sigue el ritmo esperado. La actual coyuntura, donde las condiciones laborales son pésimas y hay bastante crítica al resto de organizaciones sindicales, podría servir como lanzadera a la CNT-AIT. ¿Cuál crees que debe ser la línea de trabajo de nuestra organización? ¿Cómo hacemos para que el anarcosindicalismo se convierta en el modelo de amplio espectro?

F. M.: ¡Qué más quisiera yo, compañero, que tener una respuesta fácil y clara para tu pregunta!.

Efectivamente, la situación debería ser (y en mi opinión lo es, en principio) muy favorable para el crecimiento rápido de la CNT. Sin embargo, hay una auténtica campaña de desprestigio del sindicalismo, organizada por los enemigos de clase y orquestada por infinidad de medios de comunicación, para la que la actuación de CCOO, UGT y otras organizaciones no hacen más que darles argumentos. Y esa campaña de desprestigio nos salpica, queramos o no. Ello hace que nuestro trabajo (ya de por si difícil) sea doble: por un lado, desenmascarar a los sindicatos traidores y, por otro, demostrar que nuestra Organización es completamente distinta.

En cualquier caso, cuanto mejor formada esté la militancia (y se están haciendo esfuerzos en ese sentido) a más lugares llegaremos y más claramente se podrá explicar nuestro mensaje.

Antonio: Si vuestra mejor arma es la Acción Directa, porqué en vez de huelga no hacer «algo» contra los que la liaron y reciben todas las ayudas? En ningún momento estoy hablando de violencia, nunca, pero hay otras formas y estoy seguro que las sabes. Estoy seguro que la gente lo entendería mucho más.

F. M.: Puedes estar seguro de que los cenetistas que secunden el paro del día 29 lo harán no sólo contra el Gobierno o la Patronal, sino también contra esos que “la liaron”, como tu dices. No sé si sabrás que cuando CNT entra en conflicto con alguna empresa normalmente tiene que enfrentarse, también, a esas organizaciones, que suelen ponerse al lado de la empresa contra la CNT y los trabajadores. Luego la lucha contra ellos es constante.

Luis, Euskal Herria: Le hablo desde una posición de simpatía hacia la ideología de su sindicato. Le hablo desde Euskal Herria. Qué opinión tiene de aquellos que unen el sentimiento libertario con el de posiciones de liberación nacional. Anticipándome a lo que me va a contestar, es decir, a que es una contradicción o es incompatible, sería reconocer un estado, no cree que la CNT tal como está organizada reconoce implícitamente el Estado español.¿No cree que la CNT debería estar en Hendaia o Biarritz? Además Bakunin estaba a favor de la liberación de los pueblos eslavos. ¿No cree que en este sentido la CNT se contradice?

F. M.: La contradicción entre las ideas libertarias y el nacionalismo es evidente: si se está en contra del Estado no parece lógico trabajar en favor de la constitución de uno nuevo; pero es que, además, no ya sólo los libertarios, sino la izquierda en general mínimamente coherente (si es que queda) ha de ser internacionalista. La única patria del obrero, decían los clásicos, es su propia clase. El nacionalismo acaba llevando a la aberración de que un trabajador se sienta más cercano a un explotador de su propia tierra que a un trabajador de cualquier otro lugar. Respecto a Bakunin, y en contra de lo que se suele creer, no fue el filósofo anarquista que más influyó en los medios libertarios ibéricos. Bakunin era colectivista y Kropotkin comunista (libertario, evidentemente), siendo este último el que verdaderamente influyó aquí, hasta el punto de que la finalidad de la CNT, desde el Congreso de 1919, es, precisamente, el comunismo libertario.

La organización territorial de la CNT, por otra parte, no coincide con la del Estado español. Existen 17 Comunidades Autónomas, mientras que la CNT está dividida en 12 Regionales y, precisamente, Euskal Herria forma parte de la Regional Norte de CNT, junto con Navarra, Cantabria y Burgos. Parece lógico que la sede de la CNT no esté en una localidad francesa, aunque sólo sea por razones idiomáticas, al margen de que existe una CNT francesa. Ello no impide, ni mucho menos, la coordinación por encima de las fronteras, pues para eso tanto la CNT española como la francesa y otras muchas secciones forman parte de la Asociación Internacional de los Trabajadores que coordina a todas ellas.

Juan: Cuando va a solucionar CNT el desaguisado que tiene en Cataluña, me costa pues tengo más de 25 años como afiliado que la inmensa mayoría de los afiliados y militantes están por la unión.

F. M.: Si, como dices (y no tengo por qué dudarlo) llevas 25 años afiliado, sabrás que el problema de Cataluña jamás salió de ese ámbito territorial, afortunadamente (de haber salido es posible que se hubiera agravado), por lo que la solución al mismo pasa por los propios compañeros catalanes. Sois vosotros los únicos que podéis solucionarlo, puesto que esta es una organización horizontal en la que, por lo tanto, las instrucciones u órdenes no emanan de ninguna cúpula, sino que proceden de las propias asambleas. Este Secretariado Permanente del Comité Nacional ha hecho todo lo que estaba en su mano para intentar solucionar tan añejo problema, y lo mismo han hecho otros SPs antes que el nuestro, pero, insisto, la solución está sólo en vuestras manos.

Carlos: Soy afiliado a CNT y me considero anarquista, desde hace tiempo vengo comentando dos cuestiones que considero importantes. A veces nuestro discurso está anclado en el pasado, parece que nos dirigimos o nos intentamos auto-justificar como si viviéramos hace 80 años. Yo quiero mejoras a día de hoy, eso para mi es importantísimo pues este es el mundo en el que vivo, y no soñar con futuros mundos que a día de hoy me parecen un poco lejanos. ¿Que piensas de todo esto?

F. M.: Perdona, compañero, pero para estar afiliado a CNT y considerarte anarquista te veo un poco despistadillo. Una cosa es la rememoración de nuestra historia (gloriosa como la de ninguna otra organización) o el hablar de nuestra finalidad que no es otra que la Revolución Social que instaure el Comunismo Libertario, y otra cosa muy distinta el pensar que no se puede mejorar día a día. La CNT, y ello a pesar de no ser actualmente la poderosa organización que fue en otros momentos históricos, constantemente está arrancando mejoras, tanto en lo económico como en lo social, en los centros de trabajo, gracias en muchísimos casos a la acción directa exclusivamente. Otra cosa es que puedan parecer conquistas demasiado pequeñas, pero sin duda para los compañeros que se benefician de ellas de gran interés.

Se trata, al final, de la correlación de fuerzas; si la CNT tuviera la fuerza de otros tiempos (y para que vuelva a tenerla debemos trabajar en ello) no te quepa duda de que conseguiría aquí y ahora enormes mejoras para todos. Basta recordar la consecución en su momento de la jornada de 8 horas diarias e incluso la de 6 en Sevilla en 1936. Y así muchísimas más.

Michael: Si en vez de UGT-CCOO fuera la CNT el principal sindicato, ¿cuál habría sido la respuesta cenetista tras ser anunciada la nueva reforma laboral?

F. M.: Si se hubiera dado esa situación, no puedo decirte al milímetro cuál habría sido la respuesta cenetista, puesto que en nuestra Organización todo se decide entre todos, pero estoy seguro de que más o menos habría ocurrido lo siguiente:

1) Se habría declarado una Huelga auténtica (y no un simple paro como el convocado para el día 29) en el mismo momento en el que se hubieran conocido los planes del Gobierno, sin esperar –como han hecho CCOO y UGT- tres meses y medio.

2) La huelga –como toda huelga, por definición- sería indefinida; es decir, se le diría al Gobierno: queremos que desaparezca esa supuesta reforma y cuando la retiréis volveremos a trabajar; mientras tanto, no tenemos nada que negociar.

3) Para declarar la huelga no hubiéramos tenido en cuenta ningún plazo. La habríamos declarado, llegado el caso, de hoy para mañana.

4) Por supuesto, no permitiríamos la imposición de esos llamados servicios mínimos que lo que pretenden, en realidad, es debilitar o anular cualquier movimiento huelguístico. Nosotros entendemos que los únicos servicios que deben seguirse prestando en caso de huelga son aquellos verdaderamente imprescindibles, como pueden ser las urgencias sanitarias, bomberos u otros de similar importancia.

Diagonal

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