Tras una pancarta en la que se leían las palabras kurdas “Jin-Jiyan-Azadí” (Mujer Vida Libertad) la ponente expuso los antecedentes e interrogantes que suscita la lucha contra los fundamentalistas islámicos del Daesh, activos en Siria e Iraq a raíz del vacío de poder creado por la invasión de este último país por los USA; una lucha en la que ha tomado mucha notoriedad el papel de mujeres armadas kurdas en los combates.

Sheelan destacó que la guerrilla de mujeres es conocida en Occidente a través de clichés propagandísticos. Su lucha no surge de la nada: YPJ e YPG son las siglas de “Ejército de Protección de la Mujer” y “Ejército de Protección del Pueblo”, dos capítulos de la larga lucha del pueblo kurdo contra los Estados que han ocupado su territorio -Turquía, Irán, Iraq y Siria- negando sus derechos -en algunos casos hasta el genocidio- y explotando sus recursos. El papel de las mujeres armadas dentro de estos grupos en la liberación de ciudades como Kobane -invadidas por el Daesh- las hizo famosas en los medios de comunicación, llegando a venderse presuntos uniformes de las guerrilleras en conocidas cadenas de moda. Pero la lucha y organización de estas mujeres va más allá de estereotipos de película de Hollywood.

Tradicionalmente, “las mujeres kurdas han tenido más libertad que bajo otras culturas de la zona”, y esto ha hecho que haya sido más fácil su presencia en los grupos políticos kurdos a lo largo de la historia. Aún así, la presión del patriarcado marca sus vidas, algo que  “reflejan los códigos legales de los países en los que se encuentran sometidas”. Por ello, su papel en el combate contra el Daesh -grupo que extrema el patriarcado “que sufren de todos modos”- es inseparable de la lucha por su emancipación, bajo la consigna de que “una sociedad no puede ser libre a menos de que las mujeres sean libres”, explicó Sheelan. “Aunque la afiliación a los grupos armados es voluntaria, más del 40% de los efectivos son mujeres que entienden que sólo para lograr más libertad tiene sentido y eficacia la resistencia a los grupos islámicos”.

Vista la “mala experiencia de los Estados basados en el liderazgo”, los territorios kurdos liberados de Siria se están organizando en comunas igualitarias sin un poder central. Aún así, el Daesh no es el único peligro para esta experiencia, debido a los intereses geopolíticos que están en conflicto en la zona.

Como ha escuchado de las propias mujeres algún internacionalista que ha acudido a conocer su experiencia, “no se necesita tanto ayuda en el terreno como que en los países de Occidente tenga lugar su propia revolución”.

Desde la mesa, el portavoz de CNT Valladolid agradeció a la Uva “su apertura” cediendo el local para el acto. Lamentó, sin embargo, que el aula concedida siguiera llevando el nombre del rector Mergelina, implicado en la represión franquista contra otros académicos como el dirigente de CNT Emilio Rafael Pedrero Mardones, fusilado en 1938 tras el tormento del cautiverio.

Después de la conferencia pudimos seguir compartiendo con la ponente sus datos y experiencias durante un convite que tuvo lugar en el local del sindicato. Agradecemos a la compañera Sheelan que haya compartido con nosotras sus conocimientos y experiencias; también damos las gracias al resto de sindicatos y colectivos con los que nos hemos coordinado para hacer posible la gira.

La cobertura gráfica del acto se ha podido hacer gracias a la aportación de Alejandro Romera.